Turn Your E-learning Catalogue into a B2B Distribution Business

Convierte tu catálogo e-learning en un negocio B2B

Cómo convertir tu catálogo e-learning en un negocio de distribución B2B

Muchos proveedores de formación tienen entre manos algo más valioso de lo que creen.

Tienen un catálogo. Quizá 20 cursos, quizá 200. Algunos están en SCORM. Otros son vídeos. Otros son materiales en PDF, módulos de microlearning, podcasts o contenidos xAPI. Los cursos ya se han creado, revisado, traducido, probado y utilizado con alumnos reales.

Y, sin embargo, desde el punto de vista comercial, el catálogo se sigue tratando casi como una carpeta de archivos.

Un cliente pide formación. Alguien envía una propuesta. Si el cliente tiene un LMS, el proveedor quizá le envía paquetes SCORM. Si el cliente no tiene LMS, la conversación se complica. Si otra empresa quiere distribuir el catálogo, el proveedor empieza a preguntarse si enviar los archivos originales es realmente una buena idea.

Aquí es donde muchos proveedores de contenidos se quedan atascados. Tienen buen contenido, pero todavía no tienen un modelo claro de distribución B2B.

Convertir un catálogo e-learning en un negocio de distribución B2B no es solo una decisión técnica. Es una decisión comercial, operativa y de marketing. Hay que decidir a quién quieres vender, cómo usarán tus contenidos, cómo vas a cobrar el acceso, cómo vas a proteger el catálogo, cómo darás soporte en el onboarding y cómo explicarás todo eso en tu web.

Esta guía está pensada para proveedores de formación, editoriales, academias y empresas e-learning que quieren distribuir su catálogo a empresas, clientes con LMS y agregadores de contenidos sin perder el control de sus contenidos originales.

1. Empieza por la verdadera oportunidad: distribución, no solo venta de cursos

Vender cursos uno a uno puede ser útil, pero no siempre es el modelo más escalable.

Si ya tienes un catálogo, la oportunidad más interesante es distribuir ese catálogo a través de distintos canales B2B:

  • Directamente a empresas que quieren usar tus cursos dentro de su propio LMS.
  • A departamentos de formación corporativa que necesitan contenidos listos para usar.
  • A organizaciones sectoriales que quieren formación para sus miembros o empleados.
  • A agregadores de contenidos que revenden o distribuyen catálogos de distintos proveedores.
  • A partners que ya tienen presencia comercial en un país, idioma o sector.

Eso cambia la pregunta.

En lugar de preguntarte: “¿Cómo enviamos este curso a un cliente?”, empiezas a preguntarte: “¿Cómo hacemos que nuestro catálogo sea fácil de comprar, fácil de instalar, fácil de controlar y fácil de renovar?”

Ese es el cambio de mentalidad.

Un curso es un producto. Un catálogo es un activo. Pero un modelo de distribución controlada es lo que convierte ese activo en un negocio repetible.

2. Entiende los dos canales principales: clientes directos y agregadores

La mayoría de proveedores piensa primero en clientes directos. Una empresa contacta contigo, quiere un curso y pregunta si puede utilizarlo en su LMS.

Es un canal evidente e importante. Pero no es el único.

También existen los agregadores de contenidos: empresas que construyen catálogos más amplios trabajando con distintos proveedores de formación. Algunas se centran en compliance, seguridad, soft skills, formación empresarial, idiomas, salud, sectores industriales o contenidos en idiomas locales. Algunas operan marketplaces. Otras venden directamente a empresas gracias a relaciones comerciales ya existentes.

Los agregadores pueden ser interesantes porque quizá ya tienen lo que muchos proveedores no tienen: capacidad comercial, visibilidad en el mercado, acceso a compras, una marca local, tráfico o relaciones con clientes corporativos.

Pero los agregadores también crean un riesgo distinto.

Si les envías tus paquetes SCORM originales, puedes estar entregando precisamente aquello que quieres comercializar. Debes pensar con cuidado en control, licencias, actualizaciones, informes, territorio, idioma, exclusividad y qué ocurre si la colaboración termina.

Aquí es exactamente donde un modelo de distribución basado en conectores empieza a tener mucho valor.

3. Por qué las empresas quieren cursos externos dentro de su propio LMS

Cuando una empresa ya tiene un LMS, normalmente no quiere enviar a sus empleados a cinco plataformas externas diferentes para completar la formación.

El LMS ya está conectado con usuarios, departamentos, roles, informes, procesos de compliance y flujos internos. Es posible que la empresa ya lo use para onboarding, formación obligatoria, certificaciones y reporting de dirección.

Por eso, cuando una empresa compra contenido externo, suele querer lo mejor de ambos mundos:

  • Contenido experto de un proveedor externo.
  • Entrega dentro de su propio LMS.
  • Tracking que encaje con sus necesidades internas de reporting.
  • No tener que crear el curso internamente desde cero.
  • No obligar a los alumnos a aprender una plataforma nueva.

Por eso “disponible para tu LMS” no es un detalle técnico menor. Es un argumento de compra.

Si tu catálogo puede distribuirse de forma limpia a LMS externos, eliminas una barrera importante para los clientes corporativos.

4. Por qué los agregadores de contenidos pueden multiplicar tu alcance

Los agregadores son distintos de los clientes directos porque no solo consumen tu contenido. Pueden revenderlo, agruparlo, recomendarlo, incluirlo en su catálogo o integrarlo en una oferta formativa más amplia.

Para un proveedor de contenidos, esto puede abrir puertas que de otro modo llevaría años construir.

Un agregador puede tener ya:

  • Una base de clientes en un país o sector concreto.
  • Una plataforma de catálogo donde las empresas buscan formación.
  • Un equipo comercial hablando con departamentos de RR. HH. y formación.
  • Conocimiento de los hábitos locales de compra.
  • Demanda de contenidos en un idioma específico.

Eso puede ser muy atractivo si quieres expandirte sin contratar un equipo comercial en cada mercado.

Pero trabajar con agregadores exige disciplina. Antes de enviar nada, conviene tener claras preguntas como estas:

  • ¿El agregador recibirá archivos originales o conectores controlados?
  • ¿Puede distribuir el contenido a clientes ilimitados?
  • ¿Cómo se medirá el uso?
  • ¿Quién factura a quién?
  • ¿Quién da soporte al cliente final?
  • ¿Quién actualiza los contenidos?
  • ¿Puedes revocar el acceso si termina el acuerdo?
  • ¿El agregador tendrá exclusividad en un territorio, idioma o sector?

Estos detalles importan. Una buena relación con un agregador puede convertirse en un excelente canal de crecimiento. Una relación mal controlada puede generar confusión, problemas de soporte y pérdida de control sobre el contenido.

5. Deja de presentar la oferta como “podemos enviar archivos SCORM”

Este es uno de los errores más habituales.

Un proveedor tiene buen contenido, pero en la web o en las conversaciones comerciales reduce su oferta a algo parecido a esto:

“Podemos entregar los cursos en formato SCORM.”

Técnicamente es útil, pero comercialmente es débil.

SCORM es un formato. No es la propuesta de valor.

Un mensaje más fuerte sería:

“Tu empresa puede usar nuestro catálogo de formación dentro de su propio LMS, mientras nosotros mantenemos los contenidos actualizados, gestionamos las condiciones de acceso y damos soporte en la puesta en marcha.”

Suena muy distinto. Explica el resultado, no solo el tipo de archivo.

Lo mismo ocurre con los agregadores. En lugar de decir “podemos enviarte nuestros paquetes SCORM”, un mensaje más potente sería:

“Puedes añadir nuestro catálogo a tu oferta mediante conectores controlados, sin alojar nuestros archivos originales y manteniendo nosotros las actualizaciones de forma centralizada.”

Eso sí es una propuesta lista para partners.

6. Vende acceso a un catálogo mantenido, no archivos

La idea más importante de todo este modelo es sencilla:

No vendes archivos ZIP. Vendes acceso controlado a un catálogo mantenido.

Esta diferencia lo cambia casi todo.

Si vendes archivos, el cliente o partner recibe el paquete y el control se aleja de ti. Si vendes acceso controlado, puedes definir cómo se usa el catálogo, durante cuánto tiempo, por quién y bajo qué condiciones comerciales.

Una oferta madura de distribución de catálogo debería incluir:

  • Condiciones de acceso claras.
  • Reglas de licencias.
  • Duración o fechas de expiración.
  • Política de actualización de contenidos.
  • Opciones de tracking e informes.
  • Soporte en el onboarding.
  • Un camino claro de renovación.

Eso es mucho más fuerte que “enviamos cursos en SCORM”.

También hace que tu oferta sea más difícil de comparar solo por precio, porque no estás proporcionando únicamente contenido. Estás ofreciendo un servicio controlado alrededor de ese contenido.

7. Usa conectores para distribuir contenidos sin entregar los originales

Una forma práctica de sostener este modelo es usar conectores SCORM o xAPI.

La idea es directa. Subes tu contenido original a una plataforma central como scormPROXY. Después creas conectores que tus clientes directos o partners agregadores pueden usar en sus plataformas LMS.

El cliente sube el conector como subiría un paquete de curso normal. Los alumnos lanzan el curso desde el LMS. Pero el contenido original permanece alojado y gestionado de forma centralizada.

Esto tiene varias ventajas:

  • No envías los archivos originales del curso.
  • Puedes actualizar el contenido de forma centralizada.
  • Puedes asignar licencias por cliente, producto o conector.
  • Puedes definir la duración de las licencias y fechas de expiración.
  • Puedes hacer seguimiento de la actividad y del consumo de licencias.
  • Puedes dar soporte a clientes con distintos LMS.
  • Puedes trabajar con agregadores sin entregarles el catálogo fuente.

Con los conectores de scormPROXY, este modelo no se limita a cursos SCORM clásicos. scormPROXY soporta SCORM 1.2, SCORM 2004, xAPI, MP4, MP3 y PDF, algo importante si tu catálogo incluye vídeos, audio, documentos o materiales de aprendizaje en formatos mixtos.

8. Prepara tu catálogo como un producto

Un catálogo no está preparado para distribución B2B solo porque los cursos existan.

Las empresas y los agregadores necesitan entender rápidamente qué ofreces. Eso significa que tu catálogo necesita estructura, descripciones y claridad comercial.

Empieza organizando los contenidos de una forma que los compradores entiendan:

  • Por temática: compliance, liderazgo, ciberseguridad, seguridad laboral, onboarding, ventas, etc.
  • Por audiencia: managers, trabajadores de primera línea, nuevas incorporaciones, equipos técnicos, partners.
  • Por sector: salud, seguridad alimentaria, finanzas, fabricación, logística.
  • Por idioma: inglés, español, francés, alemán u otras versiones locales.
  • Por formato: SCORM, xAPI, vídeo, PDF, microlearning.

Después prepara la información básica que cualquier comprador serio necesitará:

  • Título del curso.
  • Descripción breve.
  • Objetivos de aprendizaje.
  • Duración estimada.
  • Público objetivo.
  • Idiomas disponibles.
  • Formatos soportados.
  • Frecuencia de actualización, si aplica.
  • Si el curso incluye evaluación o criterios de finalización.

Puede parecer básico, pero muchos proveedores se lo saltan. Tienen los cursos, pero no el empaquetado comercial.

Si un agregador está evaluando a diez proveedores posibles, el que tenga un catálogo claro, bien descrito y técnicamente preparado parecerá mucho más fácil de trabajar.

9. Decide cómo quieres venderlo

No existe un único modelo de precios para la distribución B2B de un catálogo. El modelo adecuado depende de tu contenido, tu mercado y tu canal comercial.

Algunos modelos habituales son:

  • Pago por alumno activado: útil cuando el uso varía según el cliente.
  • Acceso anual al catálogo: sencillo para clientes que quieren previsibilidad.
  • Precio por paquete de cursos: adecuado cuando los cursos se agrupan por temática o sector.
  • Suscripción por número de usuarios: útil para clientes grandes con acceso continuado.
  • Precio mayorista para agregadores: el agregador revende el contenido con su propio margen.
  • Revenue share: ambas partes comparten los ingresos según ventas o uso real.
  • Piloto más contrato anual: una forma de bajo riesgo de empezar con un nuevo cliente corporativo o agregador.

Para clientes directos, la sencillez suele ser importante. Quieren entender qué compran, para cuántos alumnos, durante cuánto tiempo y qué ocurre si necesitan más acceso.

Para agregadores, el acuerdo comercial necesita más detalle. Debes definir quién vende, quién factura, quién da soporte, cómo se mide el uso, cómo se comparten los informes y qué ocurre cuando termina la colaboración.

La tecnología puede sostener el modelo, pero el modelo debe definirse primero.

10. Crea una página web que explique la oferta con claridad

Aquí es donde muchos proveedores pierden oportunidades.

Quizá técnicamente pueden distribuir cursos a LMS externos, pero su web no lo dice con claridad. Un cliente potencial visita la página y ve descripciones genéricas de formación, pero nada que responda a la pregunta práctica:

“¿Puedo usar estos cursos dentro de mi propio LMS?”

Si quieres vender tu catálogo a empresas o agregadores, crea una página específica para esta oferta.

Posibles títulos de página:

  • “Cursos para tu LMS”
  • “Catálogo e-learning listo para empresas”
  • “Cursos SCORM para plataformas LMS corporativas”
  • “Añade nuestro catálogo de formación a tu LMS”
  • “Contenidos e-learning para proveedores LMS y agregadores”

Esa página debería responder a las preguntas que los compradores realmente tienen:

  • ¿Para quién es el catálogo?
  • ¿Qué temáticas cubre?
  • ¿Qué idiomas están disponibles?
  • ¿Pueden usarse los cursos en el LMS del cliente?
  • ¿Están disponibles como SCORM o xAPI?
  • ¿El proveedor puede dar soporte en la instalación?
  • ¿Cómo se gestionan las licencias?
  • ¿Se puede hacer seguimiento del uso?
  • ¿Cómo se gestionan las actualizaciones?
  • ¿Los agregadores pueden distribuir el catálogo?
  • ¿Cómo se puede solicitar un conector de demo?

No escondas esta información en un PDF ni la menciones solo durante las llamadas comerciales. Ponla en la web. Haz que sea fácil encontrarla.

11. Usa mensajes que los compradores entiendan

La precisión técnica importa, pero tu mensaje principal de marketing no debería sonar como una especificación de formato de archivo.

En lugar de:

“Entregamos paquetes SCORM.”

Prueba mensajes como:

  • “Lanza nuestro catálogo de formación dentro de tu propio LMS.”
  • “Ofrece cursos listos para usar a tus empleados sin crear contenido desde cero.”
  • “Usa nuestros cursos en tu LMS mientras nosotros los mantenemos actualizados de forma centralizada.”
  • “Da a tus clientes acceso a un catálogo más amplio sin producir cada curso internamente.”
  • “Distribuye nuestros cursos mediante conectores controlados en lugar de alojar archivos fuente originales.”

Para agregadores, el mensaje puede ser todavía más directo:

  • “Amplía tu catálogo con cursos externos entregados mediante conectores LMS controlados.”
  • “Añade nuevo contenido sin asumir el alojamiento y mantenimiento de los archivos originales.”
  • “Ofrece nuestros cursos a tus clientes mientras nosotros gestionamos las actualizaciones y el control del contenido.”

El objetivo es que el comprador vea el valor de negocio antes de perderse en el detalle técnico.

12. Crea un proceso comercial sencillo para clientes directos con LMS

Vender a empresas es más fácil cuando tienes un proceso repetible.

Un flujo práctico de venta directa podría ser así:

  1. Identifica la necesidad formativa. ¿Qué problema quiere resolver el cliente?
  2. Pregunta por su LMS. ¿Qué plataforma usa? ¿Quién la administra?
  3. Muestra el catálogo. Presenta cursos relevantes, no toda la biblioteca de golpe.
  4. Ofrece un conector de demo. Permite que el cliente pruebe la experiencia en su LMS.
  5. Define las condiciones de acceso. Número de alumnos, duración de licencias, fecha de expiración y necesidades de informes.
  6. Acuerda el precio. Haz que el modelo sea claro y fácil de explicar internamente.
  7. Da soporte en la primera subida. Ayuda al administrador del LMS a tener éxito rápido.
  8. Revisa el uso tras el lanzamiento. Usa los informes para apoyar la renovación o ampliación.

No es complicado, pero debe ser intencionado. Sin proceso, cada cliente se convierte en un proyecto a medida.

13. Crea un proceso distinto para agregadores de contenidos

Los agregadores necesitan otro enfoque.

No compran formación para sus propios empleados. Evalúan si tu catálogo encaja con su oferta, sus clientes y su modelo comercial.

Un flujo práctico con agregadores podría ser así:

  1. Identifica agregadores por país, idioma o sector. Busca empresas que ya vendan catálogos parecidos al tuyo.
  2. Prepara una presentación breve para partners. Explica tu catálogo, idiomas, formatos, audiencia objetivo y diferenciales.
  3. Elige una selección piloto. Empieza con un conjunto limitado de cursos en lugar del catálogo completo.
  4. Define el modelo comercial. Precio mayorista, revenue share, cuota anual u otra estructura.
  5. Acuerda las reglas de distribución. Territorio, idioma, exclusividad, tipo de cliente y límites de uso.
  6. Entrega conectores, no archivos originales. Mantén el contenido controlado y actualizado de forma centralizada.
  7. Define reporting y facturación. Decide cómo se medirá y revisará el uso.
  8. Revisa el piloto. Amplía solo si el canal genera demanda real.

La clave es no tratar a un agregador como si fuera un cliente más. Es un partner de distribución, y eso exige reglas más claras.

14. Haz que el onboarding sea aburrido

Un buen onboarding no es dramático. Es tranquilo, sencillo y predecible.

La primera instalación de un cliente o agregador no debería sentirse como un experimento. Prepara los materiales antes de necesitarlos:

  • Una guía de una página para administradores LMS.
  • Un conector de demo para pruebas.
  • Una FAQ breve sobre tracking y finalización.
  • Una explicación de la duración y expiración de licencias.
  • Una checklist de pruebas.
  • Un contacto de soporte para el primer lanzamiento.
  • Un proceso claro para solicitar más licencias.

scormPROXY puede ayudar aquí mediante el uso compartido de conectores, la gestión de clientes remotos y el Customer Portal, donde los clientes pueden acceder a determinadas funcionalidades según sus permisos.

Cuanta menos fricción haya en el primer lanzamiento, más fácil será renovar, ampliar y recomendar el servicio internamente.

15. Trata los informes como una herramienta comercial

Los informes suelen verse como una funcionalidad administrativa. Son más que eso.

Un buen reporting ayuda a vender renovaciones.

Si puedes mostrar a un cliente qué cursos se han usado, cuántos alumnos han accedido, qué niveles de finalización se alcanzaron y qué licencias quedan disponibles, tendrás una conversación mucho más sólida en el momento de renovar.

Los informes pueden ayudarte a:

  • Mostrar el valor del catálogo.
  • Detectar licencias infrautilizadas.
  • Recomendar cursos adicionales.
  • Apoyar la facturación basada en uso.
  • Identificar temáticas populares.
  • Mejorar el catálogo según la demanda.

Para agregadores, el reporting también es esencial. Ayuda a ambas partes a entender qué se vende, qué clientes están activos y dónde puede haber margen para crecer.

Por eso el tracking y reporting no deberían ser una ocurrencia posterior. Forman parte del modelo comercial.

16. No ignores el soporte y el mantenimiento

La distribución remota de un catálogo no es solo un truco técnico ingenioso. Es un servicio continuado.

Antes de escalar el modelo, decide cómo funcionará el soporte:

  • ¿Quién ayuda al cliente a subir el conector?
  • ¿Quién responde a preguntas de compatibilidad LMS?
  • ¿Quién investiga incidencias de tracking?
  • ¿Cómo se comunican las actualizaciones de contenido?
  • ¿Con qué frecuencia se revisa el catálogo?
  • ¿Qué ocurre cuando se retira un curso?
  • ¿Quién da soporte al cliente final en una relación con agregador?

Estos detalles no son glamorosos, pero marcan la diferencia entre un servicio escalable y uno caótico.

Si el proceso está claro, los clientes se sienten seguros. Si se improvisa, incluso un buen contenido puede volverse difícil de vender.

17. Establece protecciones legales y comerciales básicas

No necesitas convertir tu artículo o página comercial en un manual legal, pero sí debes pensar en lo básico.

Tus acuerdos deberían aclarar:

  • Quién es propietario del contenido original.
  • Si el cliente o agregador recibe propiedad o solo acceso.
  • Duración de licencias y límites de uso.
  • Restricciones de redistribución.
  • Qué ocurre cuando termina el contrato.
  • Si los conectores deben retirarse tras la terminación.
  • Cómo se gestionan las actualizaciones.
  • Quién es responsable del soporte.
  • Cómo se tratan los datos de alumnos y la información de tracking.
  • Para agregadores: territorio, idioma, exclusividad y revenue share.

El objetivo no es hacer pesado el proceso. El objetivo es evitar malentendidos más adelante.

18. Reconoce cuándo este modelo no encaja

Un modelo de distribución controlada es potente, pero no siempre es necesario.

Puede no ser el modelo adecuado si:

  • Creas cursos a medida que el cliente posee por completo.
  • Solo vendes proyectos puntuales.
  • No necesitas control de licencias, tracking ni actualizaciones.
  • El cliente exige alojar todo el contenido internamente por política corporativa.
  • Tu catálogo no es reutilizable entre clientes.
  • No estás preparado para ofrecer soporte o mantenimiento.

Esta honestidad importa. No todo negocio de cursos necesita un modelo de distribución remota.

Pero si tienes un catálogo reutilizable y quieres venderlo a varias empresas o partners, el modelo se vuelve mucho más atractivo.

19. Una hoja de ruta práctica de 30 días

Si quieres empezar, no intentes transformarlo todo de golpe.

Empieza con un plan de 30 días.

Semana 1: Auditoría del catálogo

  • Selecciona los cursos adecuados para distribución externa.
  • Revisa formatos, idiomas, descripciones y estado de actualización.
  • Identifica tus temáticas o sectores más fuertes.

Semana 2: Empaquetado comercial

  • Crea paquetes o categorías de catálogo.
  • Define clientes objetivo y posibles agregadores.
  • Elige un modelo de precios para el primer piloto.
  • Prepara mensajes comerciales y descripciones básicas de cursos.

Semana 3: Configuración técnica

  • Sube los contenidos seleccionados al Content Repository de scormPROXY.
  • Crea conectores SCORM o xAPI.
  • Prepara un conector de demo.
  • Prueba tracking, licencias y duración de acceso.

Semana 4: Lanzamiento al mercado

  • Publica una página dedicada en tu web.
  • Contacta con clientes existentes que ya tengan LMS.
  • Acércate a agregadores seleccionados con una propuesta piloto.
  • Ofrece una demo breve y un proceso de onboarding claro.

Después de 30 días, quizá no tengas un negocio de distribución completamente maduro. Pero tendrás algo mucho mejor que una idea: una oferta empaquetada, un modelo técnico, un primer conjunto de conectores y un mensaje que puedes llevar al mercado.

20. La checklist: ¿estás preparado para distribuir tu catálogo?

Antes de lanzar, usa esta checklist rápida:

  • Tu catálogo está organizado en temáticas o paquetes claros.
  • Cada curso tiene una descripción, duración, audiencia e información de idioma.
  • Sabes qué cursos son adecuados para distribución externa.
  • Has decidido si vas a dirigirte a clientes directos, agregadores o ambos.
  • Tienes un modelo de precios para los primeros pilotos.
  • Puedes distribuir contenido sin enviar archivos originales.
  • Puedes controlar licencias y duración de acceso.
  • Puedes hacer tracking del uso y generar informes.
  • Tienes un conector de demo preparado.
  • Tienes una página web explicando la oferta.
  • Tienes una guía básica de onboarding.
  • Sabes cómo funcionará el soporte.

Si faltan varios puntos, no es un fracaso. Simplemente te indica qué preparar a continuación.

Conclusión: la distribución forma parte del producto

Un buen catálogo e-learning tiene valor. Pero la forma en que lo distribuyes determina lo fácil que será venderlo, escalarlo y protegerlo.

Si solo envías archivos, compites como proveedor de contenidos. Si ofreces acceso controlado, licencias claras, actualizaciones centralizadas, reporting, onboarding y distribución preparada para partners, estás ofreciendo algo más completo.

Esa es la diferencia entre tener cursos y tener un negocio de distribución B2B.

scormPROXY proporciona la capa tecnológica para este modelo: alojamiento de contenidos en la nube, conectores SCORM/xAPI, gestión de licencias, gestión de clientes remotos, tracking, Customer Portal, integraciones API y soporte para distribución LMS y non-LMS.

Si tu catálogo está listo para llegar a más empresas, clientes LMS o agregadores de contenidos, el siguiente paso no es simplemente enviar más archivos.

El siguiente paso es construir un modelo de distribución alrededor de él.

¿Quieres convertir tu catálogo e-learning en un negocio de distribución B2B? Descubre scormPROXY o contacta con nosotros para hablar sobre tu catálogo, tus clientes y tus canales de distribución.

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